El lobo estepario

Hermann Hesse

Novela

Reseñado por Litteratum 

 

Harry Haller es un hombre intelectual y reservado que se refiere a sí mismo como el lobo estepario. Vive en una habitación rentada donde los libros se apilan sobre la mesa, las sillas y el piso. Al cabo de cierto tiempo, desaparece del pueblo dejando atrás un manuscrito donde relata fragmentos de su vida solitaria y lo que parece ser una incapacidad para comprender los placeres de la gente común. La dificultad para relacionarse con otras personas lo ha empujado a refugiarse en los libros, permanecer en cama hasta tarde y emprender largas caminatas. Durante uno de estos paseos, descubre una serie de letras que sobre un portal gótico aparecen y desaparecen formando un extraño mensaje: “Teatro Mágico. No para cualquiera. Admisión sólo para locos”. Sin embargo, la puerta está cerrada y Harry se ve forzado a continuar su marcha. Al volver por la tarde, nada ha cambiado, excepto por el encuentro con un individuo que porta sobre sus hombros un anuncio con el mensaje del teatro mágico. El sujeto le extiende un librito antes de desaparecer tras la puerta de una vivienda. De vuelta en su habitación, descubre que en el documento titulado “Tratado sobre el lobo estepario” se describe la condición mitad lobo y mitad humano de Harry. Cuando su interés se deposita en algún sentimiento noble o idealista, recibe la burla y desprecio del lobo, que considera tales actividades como absurdas y vanas. Por el contario, cuando Harry menosprecia las costumbres y comportamientos de la gente, su parte humana lo califica de bestia, de manera que estas condiciones apuntan siempre en direcciones opuestas. En consecuencia, ha llegado a la decisión de quitarse la vida cuando cumpla los 50 años de edad. 

Procurando hallar al hombre de la pancarta, Harry merodea los alrededores del portal gótico y encuentra casualmente a un profesor con quien solía discutir sobre mitología oriental. Deseando revivir esos buenos momentos, el profesor lo invita a cenar a su casa y Harry acepta, aunque la decisión le pesa cada vez más conforme se acerca la hora acordada. La reunión, en efecto, resulta incómoda para todos y termina en desastre cuando Harry critica el romanticismo idealizado de un retrato de Goethe que pertenece a la esposa del profesor. Antes de llegar a casa, se detiene en una taberna donde conoce a Hermine, una mujer quien pese a su juventud, parece conocerlo perfectamente. Su trato desenfadado y la forma en que parece leer sus pensamientos consiguen cautivarlo. Harry necesita a una mujer como Hermine para sacarlo de su desesperación y devolverle el deseo de vivir. Ella está dispuesta a satisfacer esta necesidad siempre y cuando sus órdenes sean acatadas. La mayoría serán placenteras de cumplir, pero una vez que Harry se enamore de ella, su última orden consistirá en asesinarla. A pesar del extraño requerimiento, Harry se somete de buena gana al acuerdo para descubrir un mundo sensual y frívolo. Así, conoce a Pablo, el saxofonista que conduce una orquesta de jazz y a María, una hermosa meretriz que a instancia de Hermine, sostiene frecuentes encuentros amorosos con Harry. Tras varias lecciones de fox trot, Hermine acuerda encontrarse con Harry en un baile de máscaras. El sitio está abarrotado y Harry deambula inútilmente sin hallar a la joven. Un desconocido se aproxima para entregarle una nota en la que se anuncia para esa misma noche una representación del teatro mágico. Harry encuentra finalmente a Hermine, Pablo y María en el infierno, uno de tantos salones donde consigue entregarse al frenesí de la música, bailando y bebiendo toda la noche. Cerca del amanecer, la concurrencia se ha marchado dejando solos al grupo de amigos. Tras ingerir algún estimulante, Pablo los conduce hasta un teatro en donde numerosas puertas ofrecen variadas fracciones de su propia existencia. En la primera habitación, Harry encuentra a Gustave, un antiguo compañero de colegio con el que se atrinchera en lo alto de una colina para disparar a los automovilistas que pasan por el camino. La segunda puerta conduce a una habitación en donde un sujeto se halla sentado frente a lo que parecer ser un tablero de ajedrez. Las piezas del juego son las diversas personalidades de Harry que el sujeto acomoda en infinitas combinaciones reproduciendo así el juego de la vida. Con las piezas en el bolsillo, Harry ingresa a una nueva habitación donde un lobo ejecuta diversas suertes, guiado por un domador. Luego, los papeles se invierten y el domador se arroja sobre un cordero y un conejo para devorarlos con avidez. Harry ingresa a una tercera habitación que lo lleva de vuelta a su pueblo natal la víspera de su primer encuentro amoroso. Las mujeres con las que se ha relacionado a lo largo de su vida están allí, recordándole que el lobo estepario no ha carecido de oportunidades para el amor. Hermine es el último nombre de la serie y el recuerdo de su oscura promesa resurge ante la última habitación, donde los cuerpos desnudos de Pablo y Hermine yacen en el suelo. Bajo el pecho izquierdo, la marca de los dientes de Pablo testimonian su reciente encuentro amoroso y es allí donde Harry hunde su cuchillo hasta la empuñadura. Los personajes del teatro mágico conforman un tribunal que acusa a Harry de hacer un mal uso del local apuñalando el reflejo de una joven con el reflejo de un cuchillo, emplear el teatro como un mecanismo de suicidio y mostrarse carente de humor en todo aquello. En consecuencia, es condenado a vivir y sufrir la burla de los presentes, quien a la cuenta de tres rompen a reír en coro. Con todas las piezas en el bolsillo, Harry está dispuesto a comenzar el juego una vez más, atravesar el infierno de su ser interior y aprender a reír. 

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