Abrazando el olvido.

Raquel Sánchez García

Fragmento 

A lo lejos oyó el silbato de un tren, hacía su entrada en la estación. La multitud se iba arremolinando, esperando su entrada total para poder acceder a él.

Miró el luminoso de horarios de próximos trenes: Barcelona, Valladolid, Sevilla, Madrid... “Madrid, sí”, ahí empezaría otra vez. Una ciudad grande donde nadie la reconociera al pasear por sus calles, nadie la señalaría con el dedo, ni cuchichearía a sus espaldas. Dirigió su mirada al convoy que acababa de llegar y lo vio: Destino Madrid. Se apresuró a levantarse, su salida sería en cinco minutos escasos, corrió a la taquilla y compró un billete de ida, no pensaba regresar por algún tiempo, al menos hasta que las cosas se calmaran, él no se atrevería a ir a buscarla, ni siquiera sabría donde estaría, ella no pensaba decírselo y su familia tampoco le diría donde encontrarla, ya se habían hecho bastante daño y habían roto todo tipo de comunicación.

Sentada en el vagón los acontecimientos anteriores se iban sucediendo, era como si delante de ella estuvieran retransmitiendo una película de su vida. Puede que tuviera que ser así, pues estaba dejando todo su pasado atrás, su vida anterior. Con estos pensamientos y el traqueteo del tren se quedó dormida.

Puedes seguir leyendo el primer capítulos de la obra en el blog Relatos Jamás Contados: http://relatosjamascontados.blogspot.com.es/2008/07/abrazando-el-olvido_9.html